NO HAY EVOLUCIÓN SIN CRISIS

Hay un ejercicio mental que hago desde niño y no he parado de hacerlo hasta hoy; y consiste en encontrar el significado de las palabras en nuestras cosas cotidianas. Y este juego se instaló en mi cabeza cuando tenía siete años después de una clase de ciencias naturales donde aprendí sobre los planetas. Ese día me di cuenta que la palabra lunes, tenía un parecido fonético con la palabra Luna, y el martes con el planeta Marte, y el miércoles con Mercurio y así sucesivamente. Este vicio etimológico de descubrir cosas escondidas en la cotidianidad, me ha parecido fascinante y lo sigue siendo actualmente por la sorpresa que uno recibe al conectar las palabras con sus raíces.

Precisamente una noche; conectado con la televisión, me encontraba haciendo zapping buscando tristeza local; es decir, noticieros (a veces es necesario intoxicarse un poco para empaparte de la realidad y no estar tanto en la ficción de la tv streaming), y pude ver la manera en cómo estos programas enfocaban los sucesos que estamos viviendo. Todos hablaban de crisis, por lo que esa palabra inició sesión en mi juego etimológico de niño.

Buscando información sobre esa pequeña, pero intimidante palabra, puedo compartir lo siguiente: Crisis viene del griego Krísis, que significa decisión, desprendiéndose este vocablo del verbo Kríno: Yo decido. Sabiendo esto, encontré una relación entre lo que estamos viviendo y hacia donde nos dirigimos con esto. Inevitablemente; concluyo, la decisión está adherida a la dificultad.

Esto no viene de ahora. Hace tres mil quinientos millones de años empezó la vida en nuestro vapuleado planeta y desde entonces, la existencia de los seres vivos es una lucha constante de supervivencia. Durante todos estos años, la vida como tal; se ha visto amenazada continuamente por los embates de la misma naturaleza tratando de “extinguir” o “perfeccionar” (según tu pesimismo u optimismo lo vea), complejos sistemas orgánicos que perpetúen a las especies que conocemos; incluidos nosotros.

Esto quiere decir que; durante todo el tiempo, las especies viven en constante evolución; cambiando sin descanso y adaptándose a las nuevas condiciones a fin de permanecer con vida aquí en la Tierra. Esta evolución solo se da, cuando ocurre un acto o una situación en la que pone en peligro la existencia del ser vivo. Por tanto, podemos concluir, que somos producto de una evolución generada por constantes crisis.

En un escenario crítico (esta palabra también viene del mismo vocablo griego); tenemos dos opciones: o dejamos de luchar, nos hacemos bolita y morimos; o tratamos de adaptarnos a la nueva forma en que debemos desarrollarnos… y sobrevivir. Es que del profundo estudio de Charles Darwin en su libro “El origen de las especies” podemos inferir: “No es la especie más fuerte la que sobrevive; sino la que mejor se adapta a los cambios”.

Este fenómeno pandémico global, que nos ha embestido, y nos tiene amenazados de muerte, no es más que una de las tantas crisis que nos conducirá a evolucionar. Aceptémoslo, algunas cosas ya han cambiado: la forma de trabajar, de comprar, de desplazarnos, de demostrar afecto y podemos continuar con una lista interminable de situaciones que con el tiempo serán recuerdos. Pero lo único que no ha cambiado es esta recurrente oportunidad de luchar por nuestra supervivencia. Y aquí es donde toma sentido el significado real de la palabra crisis: La Decisión.

¿Qué vamos a hacer ahora?

Me quedé sin trabajo, me redujeron el sueldo, me dieron suspensión perfecta, no tengo tantos ingresos, mi negocio se ha visto afectado, nadie quiere comprar lo que ofrezco y un largo etcétera.

¿Nos vamos a quedar quietos mirando como nos convertimos en fósiles del mercado?

La respuesta está en cada uno de nosotros. Hagamos una pausa; pensemos en todas nuestras potencialidades, veamos al mercado, situémonos en nuestra realidad, y busquemos la manera de configurarnos para hacernos atractivos ante esta nueva demanda. Si llegamos a percibir la crisis, es un buen síntoma; es la chispa que encenderá la decisión. Estamos a un paso de evolucionar nuevamente. Luego de ello, lógicamente viene la acción. Si no, nos convertimos en detectores de crisis Made in China (con poco tiempo de vida).

Miremos cómo algunos negocios han tenido que cambiar para seguir en carrera: Panaderías, tiendas de zapatos, y hasta discotecas se han convertido en markets; tiendas de todo tipo han empezado a comercializar online; los colegios han puesto en marcha la educación virtual; las pequeñas empresas han adaptado nuevas formas de pago vía celular; es decir, todo tipo de acción cuenta. Sabemos que este “nuevo mercado” no va a moverse a mi tienda; sino que debo trasladar mi tienda por dónde “transita” mi mercado. Y cuando hablo de “mi tienda”, hablo también de mí mismo, como persona. ¿Qué estás haciendo para moverte? ¿Cómo tu “nuevo yo” es atractivo ante esta nueva demanda?

 

Así que el momento de tomar la decisión de evolucionar es ahora. Hagámonos más amigos de la tecnología, generemos más para los demás, busquemos actuar con los cinco sentidos, digamos adiós al piloto automático, a las muletas mentales que nos rezagan en esta carrera de velocidad. Preparémonos más, luchando día a día para perpetuar nuestra vida en el mercado.

En este tiempo de crisis y pandemia comercial, la vacuna está en nosotros. Ante esto, para terminar con el juego con el que empecé, debo contarte que la palabra vacuna viene del vocablo latín “Vacca”, que hace alusión al rumiante productor de leche.  Y es que, a causa de la viruela en el siglo 19, el médico británico Edward Jenner observó que la mayoría de mujeres que ordeñaban vacas no padecían esta enfermedad debido a que ellas se contagiaban de viruela vacuna anteriormente, y ésta era una especie menor de viruela que las hacía inmunes ante la enfermedad humana. Desarrollando así la primera vacuna usando viruela de este animal. De ahí el origen de esta palabra.

Los recursos para revertir esta situación complicada están en nosotros mismos. Hemos sobrevivido a muchas dificultades. Somos inmunes ante una nueva. No perdamos esta oportunidad de evolucionar. Solo debemos estar atentos y ser conscientes que no existe evolución sin crisis.

La decisión hacia la evolución la tiene cada uno. La vacuna está en nosotros.


Alfonso Pinillos Reyes

Director Adhesión Comunicaciones.

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